Paisajes invisibles
Con este proyecto trato de establecer un lenguaje retórico con el paisaje enfrentándome con el lugar habitado para reencontrarme conmigo misma, sacando de una imagen realista y objetiva, otra personal e intimista, apelando los sentidos y las sensaciones más delicados y plasmando la esencia -subjetiva y personal- del paisaje.
Juego a organizar y fragmentar el espacio y los elementos que en él aparecen, según sus funciones y sus relaciones, como si de una ciudad o sociedad se tratara; tratando de definir la esencia de las cosas de una forma intimista y poética.
Tomando como base la relación hombre-naturaleza; revivida a través del recuerdo y la memoria para volver a nuestra esencia más pura; se establece un nexo inevitable entre el paisaje, la naturaleza y la arquitectura al aparecer elementos como la geometría, las proporciones, las perspectivas o una simple línea. De esta forma, poco a poco los elementos que aparecen se van componiendo y conectando creando un TODO donde importa tanto la forma como el fondo, lo que representa y cómo se representa, recordando una vez más el texto de Calvino:
Marco Polo describe un puente, piedra por piedra.
-Pero, ¿cuál es la piedra que sostiene el puente?- Pregunta Kublai Klan.
-El puente no está sostenido por esta piedra o aquella- responde Marco Polo-, sino por la línea del arco que ellas forman.
Kublai permanece silencioso, reflexionando. Después añade:
-¿Por qué me hablas de las piedras? Es sólo el arco lo que me importa.
Marco Polo responde:
-Sin piedras no hay arco.
CALVINO, Italo. Las ciudades invisibles